Por fin!! Esta media la estabamos esperando desde hace mucho! Si que nos iba a gustar. Ibamos charlando con las de Manuel, Juan, Antonio y Manuel G. Todas nosotras desde abajo escuchabamos las bromas de Antonio, medio dormido por la paliza de trabajo del día anterior. Correcto?
A la llegada a Dos Hermanas, vimos mucha faena. Hay mucha casa por terminar. A tiempo a montarnos en el primer autobús, llegamos relajadamente para disfrutar de los servicios del pabellón, aunque las zapatillas de Manuel M llegaron a un lugar donde su dueño no pudo relajarse. Falta intimidad.
Nos apretaron a los pies y empezamos a trotar por el bonito barrio residencial de Montequinto. Alli nos paró un señor del servicio de seguridad en la calle de la salida. Nos metimos por el parque y contemplamos el bucolico espectaculo de los corredores y corredoras trotando por los caminos. Pero también vimos entre los matorrales otro espectaculo pero menos bucolico.
Después de una charla con las zapatillas de Rafael, volvimos a la meta, donde oíamos al comentarista de todos los años, y que no falte. Nos pisaron unas compañeras y al escuchar el disparo, salimos. Germán nos pisaba más por las punteras. Bajabamos como locas, y pasamos junto a Jose Antonio, que me dijo que estaba al principio de la temporada y que quedan muchos km. Una lastima! Con los que nos gusta correr con sus zapatillas, con ese ritmo tan firme y seguro. El año pasado fue espectacular. Es una leyenda que se cuenta en el zapatero. Las zapatillas de paseo, nos cuenta las batallas de todas las zapatillas que han pasado por los pies de Germán. Yo me creo la mitad de la mitad.
Lo cierto es que esta carrera la hicimos nosotras y quedará en la memoria de Internet. Nos queda menos de 400 km para que nos jubile y tenemos que aprovechar toda carrerilla.
Después de un sube y baja, llaneamos y alcanzamos a los pies de Maria y Anissa y todos sus fans. Menudo grupo de Calidad! Nos pusimos hasta tirando. Es que no nos gusta que nos pisen. Y metido en el grupo lo pasamos fatal!. Pero en el 15, alguien dijo "María, tu a lo tuyo" Y se fueron! Nos quedamos solos los 3. De vez en cuando Germán nos miraba y nos daba animos. Le molestaba un poco la cadera pues ir por debajo 3:46 casi todo el tiempo fue fuerte. Este chico nos quiere. Subimos los 3 la última cuesta mientras unos 5 o 6 nos pasaban. Como siempre, éste le importa poco y acaba en meta pasado por el bueno de Alfonso, un veterano D, pero solo en el carné porque en las piernas, ná de ná.
Nos desata y nos estiramos en el vestuario mientras Germán se ducha. Luego a cobrar y vuelta a casa. Charlamos en el zapatero con nuestras vecinas y él se fue a ver a su madre que cumple 74!
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