lunes, 11 de mayo de 2015

Granada, no es una media mas.10 de Mayo de 2015 (revisada)

No ha sido una más. Esta media, hecha en Granada el pasado 10 de mayo, pasa a un muy buen lugar en lo que han de ser mis recuerdos, de carreras y otras vivencias.
Fueron gratos los kilómetros de travesía desde Cádiz a Granada. La compañía fue más que grata y amena, haciendo que el viaje de ida fuera liviano. Sin paradas llegamos a Granada, donde nos esperaba una bofetada de calor de un estío que no debería haberse adelantado tanto.
Fuimos a recoger los dorsales. Mis amigos federados recibieron una bolsa mas pequeña pero con los mismos objetos. Las camisetas, muy bonitas por cierto, que pusieron en la bolsa fueron de una talla imposible para un federado. No creo que nadie federado tenga pensado usar nunca una XL como talla de camiseta. Rozaba el ridículo. Menos mal que en otro puesto de la organización accedieron a reducir su tamaño.
Luego, los cuatro nos tomamos unas fresas con chocolate por la salud de todos y evitar que el cáncer avance y sus tratamientos mejoren.
Uno de nosotros aprovechó para dotarse de unos pantalones cortos Joma y así poder correr bien uniformado. Salimos y nos perdimos un rato jugando con los satélites y las calles granadinas, buscando una pizzería que nos diese algo de alimento. Pizzas y pastas nos dieron energía para ir al Parque de las Ciencias. Estaba espectacular, con cientos de colegios que habían montado sus stands. Nos paramos en uno que nos explicó la formación de los cristales y en el de la facultad de medicina que, con el corazón abierto, nos enseñaron la mecánica de nuestro musculo mas sentimental. Lástima que no pudimos entrar en la exposición de las momias porque nos entusiasmó la de la medicina en la guerra.
Nos fuimos al hotel para descansar algo y luego dar una vuelta por la calle Alhamar y alrededores. Nos tomamos unas cañas y tapas. Bueno, cañas no todos porque dos de nosotros, uno por la edad y otro por gusto, no lo hicieron tomándose bebidas isotónicas. Después de la visita a tres bares granadinos, nos volvimos al hotel. Caí como una piedra, mientras mi compañero de habitación devoró unas cuantas paginas electrónicas de un clásico de Sir Arthur Conan Doyle.
Después de un desayuno ligero y arreglarnos para salir, quedamos en recepción para bajar hasta la salida.
Allí nos separamos, los profesionales, tal como gritaron por los altavoces, del amateur. Pensé que nos iban a encajonar por tiempos pero aquello no fue así. Los cerca de 4000 corredores quisimos estar cerca de la salida. Mientras, los profesionales salían por otro lado.
Salimos rápidos para hacernos espacio vital. Pronto empezaron a adelantarme muchos corredores mientras yo adelantaba también a algunos. Pero lo cierto es que iba muy prudente. Temía al calor y las supuestas grandes cuestas. Las cuestas no fueron tanto y el calor era mucho y muy seco. No miré el reloj hasta el km 10 donde pensé que iba a rozar el ridículo. Hasta ese momento pasamos por pequeños repechos y por bajadas rompepiernas. Luego fueron unas subidas constantes pero nada fuera del alcance de cualquiera, y unas bajadas muy técnicas, esas si, fuera de mi provecho. Un recorrido fantástico, lleno de cambios de paisaje urbano, con parques, avenidas, hasta campo. Y eso que no pasamos por el centro, centro. A eso del km 14, un confederado con su dorsal trasero me adelanta como un cohete. Y era un M65! Coleta grisácea o canosa incluso, a buen ritmo, marcaba el paso a un chaval que seguro que pensaba que "¡qué lujo de liebre!"
Mi tiempo fue mediocre pese a intentar apretar al final. Pero como siempre, no tengo mucho más que dar. Pero tengo una batería de escusas: Donación de sangre (con análisis incluido por bajo niveles en hemoglobina y hematíes), catarro con mucha tos, conducción de 300 km, mucho calor y otras muchas cosas más que me sirven para decirme, como en todas las carreras que ha sido un resultado espectacular. Y van 11 medias esta temporada y sigo haciendo magnificas carreras sin sufrir. Mis compañeros salieron resoplando después de quedar el 10 y 12 de un campeonato de España de media maratones. Me codeo entre los grandes, hasta que alguien pega un tiro en el aire y salen corriendo.
Gracias Tomás. Contigo se puede ir al fin del mundo, si allí hay una carrera.

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