Después del magnifico cross en Chiclana, nos montamos en nuestra primera media. Cuantos kilómetros que hacer!! Hacía frío y un calabobos caía sobre nuestra tela, pero incapaz de quitarnos de encima el barro de la Barrosa.
En el coche de Antonio, sonaban pasodobles de forma ininterrumpida de comparsas que no nos llegamos a acordar. Por fin llegamos a la meta, mucho mejor de lo que nos han contado de ediciones anteriores, que estaba en el centro pero más compleja. Luego sufrió nuestro dueño en las duchas (cañito de agua caliente los 5 primeros minutos y fría el resto. Dicen que es bueno para el stress, y que parecía un spa). Subimos al primer autobús y nuestro Antonio hizo amistad con la iglesia y todo fue muy correcto. Rodeamos al avión caza caído del cielo (vimos otro, ¿verdad?) y a un gallo enorme (más bonito que el pollo gaditano) y bajo esas gotillas llegamos a recoger el dorsal (el 1!!). Responsabilidad, nos dijo las zapatillas del presidente del club, único representante de la entidad, aparte de nuestro dueño, y que se llevó trofeo -sigue siendo el mejor-.
La falta de servicios, fue comentada con las zapatillas de Manuel que, si en ésta es un problema, en Madrid con 17000 personas con ganas.... el Retiro tiene que ser un asco a los 5 minutos de la salida.
Frio, frio en las manos y en los pies, decía nuestro dueño. Y de lo segundo damos crédito, pues sus pisadas no eran de una superficie uniforme. Pensamos al principio que se había puesto mal esos calcetines largos que se pone para las carreras largas. Pero no. A medida que sus plantas se calentaban a base de golpe al asfalto, se aplanaban y su pisada era más uniforme. Menos mal. Otras zapatillas nos comentaban al pasar que a mi dueño se le iba a caer los dedos. Los tenía blancos, sin circulación. Debe tener una porquería de corazón, pues no le llega sangre a sus extremidades: pies, manos y cabeza. Por eso se le habrá caído el pelo, por falta de riego. Por eso mete la pata, por falta de riego.
Pero salimos, pegaditos a los jueces que fueron muy meticulosos para que todas nosotras estuviéramos atrás de una línea blanca. Se notaba que es una carrera con distancia oficial.
Nada más salir, una leve cuesta sobre adoquines y bajada a tumba abierta. Nos dimos cuenta que esto no es lo nuestro. Resbalamos continuamente. Pasamos miedo, pues lo que no queríamos es hacerle daño. Salimos a la carretera, deseando que el asfalto no fuera tan sensible a la lluvia, pero a tramos lo fue.
Nos montamos un grupo interesante, sobre todo por Paco Pineda, creo, alto y de zapatillas de bajo vuelo. Pero muy buen compañero de grupo. Las zapatillas parejas, su dueño con respiración controlada y sin tirar para atrás. Pero hubo una respiración atragantada, unas zapatillas que nos golpearon dos veces. Vale que si chupas pisada pero sin molestar. A nosotros las pataditas y al dueño la respiración. Pero iba sobrado de fuerzas y se fue. Él de arriba, él que nos usa, se dedicó en una cuesta a jugar con éste individuo y se puso pegado, muy pegado, solo para que pruebe. Luego se fue e hizo lo mismo con muchos otros.
Pero este Paco y otro chico más, creo que se llama Oscar, fueron buena compañía para el jefe.
Al final, muy buena marca como estreno. Ojalá se repita en Jerez o en Cádiz.
Y la camiseta, muy buena y de San Roque!
Estamos deseando que nos aten para correr en Sevilla.
Germán: eres un crak, tú y tus zapas. ¡Menudo carrerón! Me voy a tener que buscar otra referencia para la de Cádiz. A la de Jerez no sé si iré. Por cierto, ¡menos de 20! en carrera homologada y con malas condiciones. ¡Impresionante!
ResponderEliminarUn saludo muy fuerte y nos vemos pronto.