Alfa y Omega. El principio y el fin. Asi rezaba en la entrada del cementerio isleño. Todo acaba en el principio. Polvo eres y en polvo te convertirás. Eso se aplica al que llevo en nuestras hormas. Pues no creo que seamos biodegradables. Nuestro fin no es el mismo. Pero nos llega. Pues pasamos de los 1000 km y ya damos algún quebradero de tendones.
Llegamos pues las zapatillas de Juan, Diego y unas servidoras con sus portadores al cementerio de esSan Fernando, y anduvimos hasta la salida, en buena compañía portuense y nos encontramos con el fotógrafo Manuel en su casa y otros muchos isleños, que como muchos otros corredores se unían a esa fila de hormiguitas. Ya allí, nos vimos con más y más ilustres zapatillas. Así hablamos con las de Vargas, que anualmente se encuentran metidas en este tinglado, con las de el viejo Andrade, que contó por qué no corría últimamente und mein Freund Jürgen, Erste Klasse in jeden Laufe er macht. Adelantamos al protocolo y calentamos cerca de meta, con Mon, al que suponíamos que ibamos a ver muy avanzados, a Jose Luis, que después de Toruños va a trotar mucho sobre las zapatillas que sobre ruedas.
Salimos y eramos muchos a gran velocidad. Diego nos achuchaba y nos alegraba. Nos iba a dar un buen espectáculo. Casi fue así. Nosotras comentamos que le falta el punto de confianza de una semanita con entrenamiento en compañía. Juan iba a hacer su carrera y así lo hizo. Culmina un año magnífico. El próximo será bueno y también para su hermano que no ha hecho más que sufrir este año por lo que lleva a su espalda.
Sebastián y Mon estaban al alcance (movimos los cordones diciéndonos "¿qué está pasando?". Los pasamos. Estaba claro: algo ha pasado en Chiclana. Pronto enfilamos Real y el cacho carne que portamos sentía emociones. Disfrutaba de ver a tanta, tanta gente animando. Podrán cambiar de recorrido por donde quiera pero tenemos que pasar por el desfiladero humano, lleno de palmas y ánimos. No se hace un Carmona Paez por hacer una carrera, sino para ser animado por todos los que enfilan esperan a los que conocen que se han puesto zapatillas y darle un empujoncito verbal.
Y el resto del recorrido igual, Lo pasamos genial. Y las de Diego y Juan dan fe que ellas también. Ya es dificil ver un calendario sin 9km (o casi) en San Fernando.
El final en el parque tiene sus pros y sus contra. Pros, por estar en el centro, en mitad de uno de los bronquios de la ciudad, donde más público puede arropar. Sus contra, es un poco oscuro. Alternativa podría ser Bahía Sur, donde el centro vcomercial puede sacar tajada de los que esperan a los corredores (incluso ellos mismos). Si el Corte Inglés patrocina, ¿por qué no acabar cerca de su casa? y su pista es fabulosa, su pabellón magnifico. Pero nos gusta el parque.
Volvimos eufóricos, después de una foto fantástica con grandes como Jose, Loles y LuisMi. Nunca llegará el humano que llevamos a la altura de ... sus zapatillas.
Descansamos en paz, pero no para siempre.
Bueno, esperemos que esas zapas tengan pronto unas sustitutas que estén a su altura, porque vaya carrerón que se marcaron, y eso que no era fácil. Supongo que algo tendría que ver su dueño. Como ellas dicen los entrenamientos en compañía mucho mejor, pero aún queda mucho por hacer. No hay prisas.
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