martes, 14 de mayo de 2013

Rodaje en la Universidad de Cadiz el 12 de Mayo-13

No nos lleve a engaños de esta ficción. Esta carrera fue un rodaje cinematográfico.
Y allí estaban. Si mirabas en la entrada del pabellón deportivo universitario, las serpientes de cobre salían y se escondían entre el suelo y alfombras. Los figurantes, los corredores habituales, no llegaban a distinguirlas. Pero yo sí. Vi a la grúa con la cámara manejada a distancia, distinguí al director, con la tarjeta de "staff" colgando del cuello. El director de fotografía  medía la luz, la enorme luz de la bahía gaditana, que obligaba a no pensar en iluminaciones sino en atenuaciones.
La plaqueta de las tomas estaba disimulada entre las listas de participantes, en la mesa de clubes  Sonreí, ensayando la que iba a llevar en la meta. Y pensando en buscar la sala de cine alternativo donde se fuera a estrenar. Distinguí a los actores, con un micrófono peludo encima de sus cabezas y con el maquillaje derritiéndose y manchado sus camisas. Sus papeles, de treintañeros con problemas económicos y sentimentales, hacen que las carreras populares sea su válvula de escape. Cada rato, se acercaba a la mesa de cronometraje, donde estaban sus guiones. Se les veía distendidos. Unos chicos fornidos, dignos de correr  de película.
La salida se retraso un poco porque las cámaras dentro del recinto universitario no estaban bien ocultas. Y en el paseo marítimo se había agolpado un grupo de chicas, fans de uno de los protagonistas.
Salieron fuertes, y corriendo en el grupo de cabeza. Seguían a uno con rizos y de verde. El guionista le insistió que la escena no incluía intentar alcanzarlo. Todos en la carrera sabía que era inutil hacerlo. Ese veterano, que podría pasar por senior, era imbatible. Pero subiendo la cuesta, se distrajeron y otro entrado en años le adelantó. "Maldita sea", grito el director, pensando que ese no era el plan. "¡Ese calvo, con zancada  rara no puede estár ahí, me quita plano!".
La lógica hizo que el guión se cumpliese, y los protagonistas entraron bromeando cerca de la primera mujer y detrás, ese veterano con esos pasos que garantiza una caída  les seguía. Y el guión se cumplió. Entró saludando al publico y a la cámara que rodaba cerca del suelo.
La ultima escena cómica, decía el guión, tenía que ser con la publicación de las listas de clasificación  Los protagonistas estaban mal puestos en la clasificación, lo que no se explicaban usando chips para control de meta.
El rodaje terminó. Y la película de carrera de ficción. Terminó.
Y aunque todas las carreras son parecidas, no son iguales. Y no vale decir "¡Corten!¡Hay que repetir la escena!"

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