martes, 24 de febrero de 2015

Un cumulo de buenas carreras hasta la Algaida 2015

Quizá haya sido un otoño y un invierno atípico después de un verano tocado desde Carmona Páez. Mi cadera derecha me dijo que fuera más despacio, que le estaba haciendo daño. Fui a que la cuidaran y algo hicieron pero resultó que no era tan fácil como pensé y ahora sigo bajo cuidados, pese a una mejora muy sensible. Eso sí, no corro ya como antes. Digo de ligero, No tengo el arranque adecuado, la energía de larga duración. Pero sigo teniendo en casi todas las carreras el gesto de un buen momento que paso corriendo. Solo un par de ellas me han hecho recordar que el pasado está atrás. Me cuesta pensar un presente, un futuro sin la ceremonia del leve estiramiento antes de saltar a la calle y vaciar mi mente y llenarla de otros mejores pensamientos, producidos por la química de las hormonas generadas, por el calor de los músculos en contraste con el aire fresco de los Toruños. Y eso sin hablar de los protocolos de las carreras, con sus nervios, con sus charlas, con las sonrisas delante de los fotografos.,,

En Media Markt, para probar (06-09-2014)
No ha terminado el verano. No he parado de soñar con una nueva cadera, con un troteo sin esa molestia continua, que me hace quejarme por dentro incluso conduciendo, pisando el acelerador de mi buen Focus. Pero tenía que estrenarme y saber que podía pasar. Y me dije que porqué no empezar con esta nueva carrera para mí. El club Pacote casi al completo íbamos a probarla con la equipación que nos hará famosos en la bahía. ¿Acaso soñábamos ser del Periver?¿o eramos lo suficiente vanidosos como no solo pedir fotos a Nela, Manuel, Esteban y todo aquel cazador apostado en el recorrido de cualquier carrera sino que nos escribíamos nuestros nombres para que nos animen una vez pasado delante del publico? Lo cierto es que salí con precaución en un recorrido algo duro por el terreno, muy llano y escaso de público -lo cual es lo natural-. Siguiendo a Diego, Juan y Caste, llegué con menos molestias que en Carmona por lo que la ducha fue grata. Pero no fue el postrímero sorteo ya que hizo que nos fuéramos con las orejas gachas. La meta era un gran jolgorio y sus organizadores lo hicieron bien. Eso si, la formula de los 100 montaditos debe funcionar mejor, pero puede ser muy copiable a muchas carreras.

Los Esteros de Chiclana, desde otra perspectiva. (07-09-2014)
Ayer no me cansé. No me lo podía creer. En otras circunstancias, puede, pero tal como empezaba las carreras, no. Chiclana recoge en sus tierras enormes posibilidades de correr. Esta vez, los esteros que ofrecía la ciudad son otros a los que disfruté otros años, estrechos y abiertos de otras temporadas. Ahora, un camino ancho se abría a los corredores que corrimos entre aguas. Me codeé con Mari Carmen -cada vez que voy a Chiclana, me cede un poco de su tiempo para correr algunos metros en mi compañía, para luego enseñarme sus poderosas facultades de corredora- Jaime y José (a otro José me lo encuentre recuperándose de una lesión dolorosa de espalda. Al tiempo, en la SS, estuvo a su nivel). Con José, otro pero no menos importante, tuve un grato calentamiento. José es un libro abierto, y me mostró hojas de su vida y entre ellas las vivencias en los esteros por donde trotábamos. Y también Augusto. No se prodiga en las carreras, pero luego nos vimos en Benalup. Fantástico corredor, de esfuerzo por el grupo. Suerte tenemos los que practicamos de encontrarnos en un tipo de deportista tan presto al pelotón. Aunque siempre hay excepciones, escasas, que prefieren la ayuda de una bicicleta o la protección de sus energías en el pelotón frente al viento de poniente.

Fui mas rápido en Chiclana que en Jerez el día anterior. Creo que lo estoy haciendo muy bien, porque en las dos me entregué al disfrute de correr.
Fin de carrera y pensando en la siguiente.

Media de Bornos, por favor (21-09-2014)
Pero con los cambios de velocidad, quise y sigo queriendo hacer de las medias mi alimento de piernas. Y que mejor que probar las que me ofrezcan. Y si son cercanas, me las como. Así convencí a Diego a zamparnos 21 km distintos, ni trail ni llana. Un disfrute que nos dimos 240 corredores entre algodonales, eucaliptos y caminos de tierra. No dejamos de bajar y subir, subir y bajar con una temperatura y un aire limpio y claro. Sin pretensiones, como suelo correr, me lo planteé como un esfuerzo distinto, midiendo mis energías y mi pisada para que la cadera no se rebele ante la afrenta de echarle encima media ración de distancia del héroe Filipides. Allí vimos grandes de la bahía y de la janda, desde Rota a Vejer. Pero también a muchos serranos que no disfrutamos de su compañía en las tierras bajas gaditanas. Para mi, una experiencia que recomiendo. La organización sobre diez, el recorrido también y es digna de incluso repetirla.
Bien recuerdo que la salida desde polígono no parecía indicar que pudiese ser dura. Pronto alguno aceleró al ver el primer camino distinto, extraño entre los corredores, un tubo debajo de una carretera para salir a un camino de tierra que nos llevaba lejos, lejos de Bornos. Llegamos por esos caminos que cambiaba nuestro horizonte hasta una pedanía, donde alguno de sus más veteranos vecinos salieron a aplaudirnos y darnos ánimos. Si alguno pensaba que íbamos a bajar, acertó. Al igual de los que pensaban que íbamos a subir. De nuevo un sube y baja que hacia que nos acercásemos o alejásemos. Una vez de vuelta al polígono subimos, por qué no, hasta Bornos para dejarnos caer a meta en una cuesta abajo que me cuesta mucho terminarla. Espero que la vuelvan a hacer porque si no estuviste, querrás probarla.

CA Olimpo, Afanas y las playas de la Victoria y Cortadura. (28-09-2014)
Lastima que no alcanza el salto a la carrera multitudinaria. Y mira que tiene una playa fantástica, un club entregado en ella, pero no llega a tener los corredores agolpados en el arco de salida y meta que tiene la Barrosa. Creo que la falta de corredores en el consistorio de la capital gaditana perjudica y debemos pensar que un contagio de este nuestro buen virus atlético debería caer entre sus responsables y técnicos del área de deporte para hacer que disfruten más y más gente de los encuentros que provocan las carreras populares. Si algún partido hace los mitines en las carreras, se llevaría más de un votante. Y que no me digan la fecha porque para esto no hay limites en el calendario. Está puesta en el mejor domingo de marea baja después de la temporada de baños.
En esta ocasión, tuve la fortuna de que los grandes que siempre les veo las suelas de las zapatillas levantando la compacta arena delante mía no asistieron todos. Y los que lo hicieron, corrieron con las fuerzas del final del verano, dedicadas al descanso del corredor. Pero Mon, Marco Antonio y otros fueron abriendo paso persiguiendo a la policía con la inocencia del que no comete delito, pese a su exceso de velocidad.

Esta no es nueva, pero es genial, Cross en el Colorado el 5 de Octubre del 14
No es nueva. Vuelvo a correr en el Colorado pero muy lentito. Pero vuelvo hacerlo en este pinar tan fantástico. No me voy a extender porque no cambia nada de año a año. Cada año espero que cambien los pequeños flequillos, las pequeñas cosas que uno quiere egoístamente que cambie. Entrega de dorsales, de premios, todos los corredores queremos que sean más ágiles. Pero hay otras prioridades que lo impiden. Eso sí. Los pinos, la arena, siguen inamovibles, unos con un anillo de más cada año otros con granos de otros remotos lugares.

Ponme otra media, por favor, pero ésta con playas de Chiclana.(12-10-2014
Y es que cuando pruebas una media quieres otra para completar. Y después de la primera, por qué no tomar otra. Pero distinta. Este año nos juntamos menos porque la fecha no acompañaba. Muchas carreras ese día restó corredores. El uso de la playa, que le da ese toque de identidad a una media de mestizaje de terrenos, obliga a la organización a escoger el domingo con mareas bajas y sin el riesgo de los temporales que el atlántico regala de tarde en tarde a las arenas gaditanas, reduce los días elegibles a muy pocos. Pero el elegido esta vez, cojea. Lo bueno, como comentamos antes de partir en busca de la meta -búsqueda irracional pues se encuentra en la salida-, los corredores chiclaneros suman unos 200 que sumados al grupo de empecinados de la bahía, compensan la realización de cualquier carrera en Chiclana. Pues allí salimos, con la presencia de Fermín Cacho, todos corriendo como locos de contentos. A veces me paro a pensar y parece que fuera siempre nuestra primera carrera y vamos todos a toda pastilla contando lo que dijimos en la anterior, como en la película "atrapado en el tiempo" donde los corredores  nos vemos afortunadamente todos los dias en la misma salida, con los mismos dorsales pinchados en nuestras camisetas de tirantes.
Llegamos a ver de nuevo a Hércules, con sus atributos al aire de levante que provocan comentarios jocosos de todo tipo. Le dimos una vuelta y nos formamos en grupos ya con un ritmo marcado. Mis conocidos van por delante, sin ganas de esperar a nadie. Es más, prefieren siempre la compañía de aquellos adelantados, aquellos cuyos excesos de velocidad no le llevan más lejos sino antes, mucho antes. Pero yo iba muy contento, marcando un ritmo agradable a un pequeño pelotón de noveles y no tanto. Pronto llega la hora de subir esa loma que tanto me gusta. Reconozco delante tuya, que me gustan las cuestas. Pero subirlas pues bajarlas me suena toda la columna, como si se fueran a soltar las vertebras y se rompiese ese puzzle vertical que mantiene nuestra cabeza arriba. Así iba yo, delante de un pequeño grupo de animados corredores, de esos que gusta tener cerca en las carreras. Incluyendo a Mari Carmen, que corre por sus tierras a las mil maravillas. Fuimos fuertes y llegamos a la cima, para bajar a la playa. Ya satisfecho con lo hecho, les comenté que mi trabajo estaba terminado. Ya en la playa se pusieron delante. Pero esta vez me propuse seguirlos, que no se escapasen y disfrutasen de  kilómetros playeros sin mi compañía. Y con ligero viento en contra, me puse de nuevo en la cabeza del grupo, que se aplanó y dejó de estar tan tirante como en la subida.
Pero todo acaba, y sobre todo a mi. Y es que no pude salir bien de la playa. Al cambio de la dureza de la arena, se suma el pequeño repecho en el comienzo del paseo que rompe mi ritmo y me pone en mi lugar. Joaquin hizo estragos conmigo y cambia el ritmo hacia meta. Sigo aguantando con un ritmo menor hasta meta. En uno de los tramos finales se me llega a caerse la llave del coche y me paro a recogerlas. Ésto provoca comentarios jocosos de los que iban detrás y me adelantaron. Pero también llenos de ánimo de un ciclista de la organización.
Después de una agradable ducha, una cerveza -invitación de Ana-, esperamos y recibimos los trofeos, de bonito y sencillo diseño. Eso si que lo pueden repetir los organizadores. Menos copas y más trofeos.

Trail ligero, o media fuerte de Benalup. (19-10-2014)
Otra prueba, otra forma de trazar lineas donde los corredores vamos uno detrás de otro. Y que no se ofendan las corredoras si en mis textos no parezca que las nombre. Porque yo creo que en esto del correr y en muchas otras cosas, no hay sexo, no hay nación, no hay religión. Lejos del radio de la media hora habitual de carretera entre mi casa y la salida de la carrera popular de turno, me fui a Benalup. Sin pensar mucho e qué velocidad hacer estos kilómetros -ya narrada que forma parte de la memoria individual, o de los comentarios de los otros cuando ven la lista con los tiempos y puestos pegados cerca de la meta de cualquier carrera-. Después de llegar a la salida y meta, en el recinto ferial de Benalup, los corredores, muchos de ellos ataviados de forma distinta al medio fondista, con sus pañuelos, bragas, guantes y zapatos gruesos, se calentaban exactamente para atacar unos 22 km de cambios de terreno, elevaciones y viento. Allí me encontré con Paco de Conil, Augusto de Chiclana como comentaba en los Esteros, Bajamos desde Benalup, pero no al infierno, sino a unos hermosos campos y giramos a la izquierda para empezar una subida en el propio campo. Algunos empezaron a andar. Yo recordé lo aprendido en Valencia y recorté aún más mi zancada y pisando con seguridad sobre los terrones subí para luego bajar abriendo los brazos para aumentar mi escaso equilibrio. Parecía que lo duro había acabado, al coger de nuevo el asfalto y empezar a medio llanear. Pero el levante aguardaba en aquella esquina. Yo noté que el aire me empujaba y mis zancadas se relajaban y alcanzaban más metros. En esto, me adelanta un corredor del Olimpo con más de metro y medio entre cada pie posándose en el suelo. Pero no todo iba a ser a favor, pues sabía que teníamos que volver por otro camino. Y el viento no viró pero si el trazado esperándonos para golpearnos sin miramientos en plena cara. Mi compañero pagó el esfuerzo y se inclinó ante el dios Eolo venido desde el mediterráneo. No fallaron a continuación ni pequeñas cuestas ni la vuelta a la tierra. Y por su puesto, la gran bajada se convirtió en la gran subida. Los últimos cartuchos de energía se agotaron y entré en meta cansado y contento por haber probado esta nueva forma de correr.

Y si subimos las cuestas en la Popular de Chiclana el 2 de Noviembre.
Lo siento por mi Cádiz de mi alma, por mi hermosa plaza de España, por su horizonte inimaginable de la punta de San Felipe, por la vista de su muelle y su apoteósica meta en las Murallas de San Carlos. Pero deben saber que tienen que hacer las cosas de otro estilo. Ya es dinero lo que se paga,  y no podemos estar todavia con esos "jaleos" de entrega de dorsales que nos ponen los nervios a flor de piel.
Por eso al día siguiente estuve en lo más alto de Chiclana para bajarlo y subirlo tres veces. Lo nuevo de esta carrera fue que me traje a Juan. Su hermano había provocado en el un sentimiento de amendrentamiento fuera de toda justificación. Porque si es justo decirlo que no es un circuito llano, tampoco es algo terrible, Su rampita repetida no causas estragos si te tomas con filosofía las bajadas de cada vuelta. Juan tomo valiente la primera vuelta pero la segunda reservó más de lo necesario. Estaba empezando una magnifica temporada para él y pronto lo veremos. Por supuesto, se solapan en mi memoria los encuentros con corredores que veo en todas las carreras de Chiclana. Pero qué se puede hacer mejor un domingo temprano que ir a correr.

De vuelta a Dos Hermanas el 9 de Noviembre de 2014
Un nuevo recorrido hizo que me decidiera a acompañar a Juan, Jose Miguel y Diego a realizar estos kilómetros en la ciudad sevillana. Tuvimos un encuentro con la Benemérita que buscaba conductores con una copa pero al ver nuestro aspecto de comedores de kilómetros nos desearon suerte.  Me dijeron que era como el pasado año que no pude hacer, que unas cuestas largas y demoledoras dejaban tu cuerpo inservible para seguir corriendo. Está claro que mis compañeros son de planicies porque habiéndolas, no eran ni mucho menos que asfixiantes. Jose Miguel y Juan lo tenían muy claro. Ritmo, sin sorpresas y por eso salieron con confianza y constante. Diego salió como siempre escopetado y yo detrás de él. Pero reservó en la primera cuesta. El resto de la carrera fue como las clásicas mías, de más a menos. Con ganas de poder terminar, me llevé a un corredor, amable, educado al que advertí que no soy nada a partir del 17. Y así fue. El se despegó casi sin respirar. Mi ritmo ya cansino en la entrada de Dos Hermanas no mejoró ante la pequeña pendiente hasta la Meta. Como no, me adelantaron algunos conocidos como Dani, que este año recupera sus virtudes por encima de todo mal. Al final, algo de dinero para aliviar el coste

Menesteo el 30 de Noviembre y Media Maraton de Jerez el 7 de Diciembre

Poco tengo contar de la primera que no se haya vivido de las anteriores. Bien organizado con excepción del horario y de la entrega de premios -ausente-. No hay novedades de su espléndido recorrido, de sus calles bien cortas, del buen día que amaneció a pesar de las lluvias caídas en los precedentes. Ah! que no se me olvide que por fin Ángel nos enseñó sus dientes. No esperará mucho para adelantarme.

El Cross bajo alerta el 14 de Diciembre.
Epi, Juan, Diego y yo. Si. Fuimos a pesar del frío, lluvia y viento. No hay nada como eso para espantar a aquél que, refugiado en su cama asome un ojo y vea la lluvia batir contra la ventana de su dormitorio O agudice su oído y escuche las ramas batirse entre ellas. O que su nariz note el frio de la mañana dominical de aquel 14 de diciembre de 2014, Pero allí estábamos. El recorrido estaba excelente para resbalones o torceduras. El viento estaba para no fijar la mirada más allá de tu zancada y el frío atenazaba las piernas, listas para cualquier rotura fibrilar. Pero allí lo hicimos. Ella y ellos hicieron un carrerón de héroes. No hace falta ir a películas para ver cerca a super-mujeres o super-hombres. Al lado tuya, en la salida lo encuentras. O quizá seas tu una de ellas. Puede que lo seas, sin tener que correr, sino con lo que haces el día a día. Lo cierto es que ellos son lo inalcanzable para mi. Y ella es estilo, fuerza y pundonor. Como otras y otros, pero estos son los de aquel día de invierno,  las que brillaban con un halo especial.

Casi fin de año en Chiclana. San Silvestre el 27 de diciembre
Diego y yo. Esta vez la pareja, por la que ya no pregunta uno por otro.  Fuimos hasta el centro de Chiclana, levantada en obras como todas las ciudades de España para encontrar los votos que han perdido durante el mandato. Y allí nos fuimos a recorrer ese camino nuevo, porque faltamos a la edición anterior. Y qué Gente! Sí. Claramente Chiclana es capitalina en el correr. Capital de la provincia ante la enorme densidad de corredores. El recorrido que nos regalaron tenia una bonita cuesta que me sirvió acercarme al todoterreno Diego. Olvidate de Mon, ni lo menciones. El mira adelante, con su pequeño resoplo y su cabeza ergida. Pocos corren como él. Y menos con las cinco decadas ya vividas. Diego triunfó incluso en el sorteo. Espero que el año nos acompañe como esta carrera, plena.

Un pinar para correr en el I Cross Solidario "Saber que se Puede" el 4 de Enero en Rota
Manuel. Quizá sea para mi el nombre. El primer Manuel, el que no pudo correr. Manuel estaba de turno y fuimos a visitarlo. Que alegría verlo! Al segundo porque me ganó! Por fin. No hay nada más que eso lo que deseaba en las carreras de estos ultimos años. Él me enseñó con su hermano a correr una maratón, el me guió por Sevilla, por Rota, por Jerez. Tengo grabado en mi retina a su espalda, apuntando la linea continua de la carretera de Sevilla a Los Palacios, diciéndome, "mantén el ritmo, no te salgas de la linea". Y lo hice, hasta casi dos kilómetros de meta. Y en este recorrido, en este fantástico pinar lleno de cambios de nivel, giros y arena, pude estar con David unos cientos de metros, mientras veíamos a Juan y Diego, Juan Diego, irse, escaparse en cada esquina aún más lejos. Pero en la primera vuelta vi a Diego parado. El efecto Rota hicieron mella en sus piernas. Roteños, muchos roteños me adelantaron hasta que en los últimos lo hizo Manuel. Me alegró mucho. Quedaban aún y en un pequeño desnivel, Manuel bajó el ritmo. Pude entonces terminar con él. Me hizo más joven, más feliz volver a tener a una de mis referencias tan cerca, ya que no puedo contar con las otras.

Maldita rotonda perdida en la MM de Jédula el 25 de Enero
Llámala Arcos pero es Jédula. Frío, frío hacia cuando nos juntamos roteños y portuenses en el polígono de EADS en el Puerto. Yo no tenía tanto pero ellos así lo decían. Como premonición a lo que iba a ocurrir, en Jerez dí unas vueltas que no debía. Yo conducía y la grata conversación me hizo pasar por alto la salida a la AP4. Y luego en Jerez, otra rotonda le di dos vueltas. Ya allí, la organización tenía montado unos eficientes puestos para dar los dorsales. Pero en cambio, el ayuntamiento no cuida a la pedanía y deja los cuartos de baños sin puertas haciendo de un acto íntimo, un acto público, con el consiguiente perjuicio en la relación de ciertos músculos. Pero al lado parece que iban a preparar una buena paella que, por nuestros problemas de protocolo dominical no asistimos.
Esta carrera prometía en su tríptico que iba a ser prácticamente llana. Es como si hubiese dicho prácticamente vertical. Con fresco en la cara, salimos a dar una buena vuelta a la pedanía, dar una vuelta en las rotondas y luego enfrentarse al levante hasta acercarnos a Arcos. Diego quiso poner claro que la lesión de Rota era agua pasada y que el número uno era él. Esto provocó comentarios delirantes sobre la velocidad relativa o absoluta. Lo cierto es que cerca de mitad de la carrera aminoró el ritmo y nos juntamos las panteras negras y roja. Pero era hora de volver y Juan y Manuel decidieron no apretar. Yo iba bien y pensaba que íbamos en manada. Pero pronto noté que no era así. Diego empezó un espectáculo de goma impresionante. Bajando decidió demostrar que la gravedad no existe y que lo mejor para correr es no tener rozamiento. Pero en cambio, cuando ésta se necesita para subir, la echaba de menos. En esto que llegamos a Jédula y nos dirigimos a las rotondas. Encaré la primera y en un breve instante miré al suelo. Mi referencia había desaparecido y pregunté a un Guardia Civil de charla con otros en la rotonda si ese era el camino. Detrás de sus gafas adiviné el comentario mental de menosprecio y dijo "claro". Y era "claro que no". De nuevo me la jugaron. Seguro que estaba destinado en Rota cuando decidieron darnos unos 500 metros más a algunos y no coger la primera salida a Costa Ballena. Tampoco había cinta, valla o pintura que lo indicase. Me equivoqué. Y en plena subida un amigo arcense me lo advirtió. Esperé pacientemente al que seguía para quedarme detrás. Después de ducharme, hablé con la mesa para que me descalificasen. Me dió lastima porque iba muy bien. Lo cierto es que es una buena carrera, algo rompepiernas pero que no dudéis en hacerla. Por cierto, las zapatillas, fenomenal.

01/02    V Media Maratón Villa de Puerto Real-PUERTO REAL
Después de la media de Jédula, soltar 400 ml de sangre, me tomo con filosofía y tranquilidad esta media maratón de la vecina localidad de Puerto Real. Es cierto que llevan ya 5 ediciones pero por un u otro motivo, excusa o razón, no ha sido hasta el 2015 que no he corrido esta carrera. Con más corredores que otras medias maratones de la bahía, pero del mismo nivel que las de la sierra, esta media maratón es una mas que digna maratón. Por ponerle faltas, falta publico y éste solo sale a la luz cuando hacemos que sus corredores pasen por un lugar poblado. Y más si es en la salida o en la meta. Y por mucho que me puse un objetivo discreto, tuve un resultado aun más discreto. Pero, como es habitual, acabé la carrera muy satisfecho. No hay nada como aparcar y que me aborden buenos corredores para hacer comentarios sobre correr, zapatillas Joma, o competiciones -nombre erróneo, discúlpame, de las carreras populares., Ahí estaba Jose, Jaime y Enrique que hicieron la excursión desde Cádiz. El primero modesto y eficiente corredor de fibras infinitas y ganas mayores. El segundo, se ha reconvertido a escalador y las montañas de escaleras que trepa abandonando la linealidad le ha dado alas que le hace volar a donde vaya. Y Enrique, invencible, eterno, omnipresente, sin él las carreras son otra cosa. Salimos bien despachados de ganas y empezamos un pequeño e insignificante tobogán de pequeñas subidas y bajadas. Sebastián mostró un cansancio inusual en el cuando pasamos por encima de un puente. Pero me dió un repaso desde el km16. Pues es por ahí, en el polígono San Pedro cuando empezaron a pasarme los corredores. Esto era de esperar cuando mi cuerpo pedía energía y no había sangre para transportala. Luego a meta, y a casa que estamos cerca.

08/01 Corriendo en la Algaida de Sanlúcar
Quizá la arena pisada el pasado año por Diego y por un servidor sea la misma. Quizá alguien piense que la lluvia perjudica el correr, pero en la Algaida todo se hace diferente. Se entra en el parque por la entrada pero la salida está al final de un endiablado rompe-suspensiones. Además, la salida se hace el lateral del pasillo central, para mayor dureza y con alguna que otra planta interrumpiendo la marcha, En la salida nos reímos del comentario oportuno de Sebastián (no estoy bien, apenas he entrenado). Jose, Juan Carlos y todos los que lo conocemos sabíamos que con sus sonidos especiales iba a volar, Esos primeros kilómetros, unos 3 obliga a ir en fila marcando unas primeras diferencias, no todas justificadas por cada corredor sino por el que le precede, que se mantendrán cuando se gira a la derecha y se corre por una vereda ya ancha y algo más compacta. Esta si que es una carrera más que llana. A pesar de la finura de su arena o su gran distancia, no tiene nada que ver en dureza con la de los pinares roteños. Veremos si repetimos porque lo de los perros corriendo al lado de los corredores no me ha gustado nada. Caigo muy mal a los caninos.

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