jueves, 4 de febrero de 2016

Fin de enero de 2016 corriendo una media en Jerez

No quiero que se mezclen los recientes recuerdos de esta media con la siguiente. Quiero preservarla aparte, congelarla en esta zona escrita de mi memoria para que tu la leas, lo más pura posible, sin confusiones de sentimientos ni sensaciones.
Crucé el puente nuevo de Cádiz rompiendo la espesa niebla que se atropellaba sobre la costa y que me acompañó hasta la salida de la autopista hacia Jerez. Aparqué en la plaza de Diego. Al que madruga, la plaza encuentra sin ayuda. Recogí los dos dorsales. Ya echaba de menos a Juan y a Manuel, y más cuando me crucé con el grupo de roteños cerca de mi coche. Con tiempo me despojé de las capas de ropa y me acostumbre al leve descenso de temperatura que esa mañana tuvimos. Clavado el 140 de mi dorsal en mi camiseta, me fui a dar una vuelta una vez entregado el dorsal a Diego. Tenía que calentar para aliviar nervios y tensiones y poder salir relajado. Y así fue. Me sentí fuerte como para seguir al Chico y a un magnifico grupo de unos seis corredores. Todos ellos colaboraron, turnandose en llevar el ritmo de la carrera. Fuimos muy bien. Fueron muy bien. Yo también algo más de mitad de la carrera. Bajando, se iban, se iban. Los veía y mis piernas no podían más. Me pareció desde un principio que todos eran más fuertes que yo, y que mis colaboraciones eran escasas.
Sin viento, sin calor, en un estado perfecto de mis piernas (no en el sentido estético, claro, que aún lo son más con mi zancada caótica) todo me llevaba a un buen tiempo en meta. Pero el marcador mostraba unos números imposibles. Ya en la ducha me lo confirmaban todos. Faltó una rotonda. Y no fue que me la comí como en la media de Arcos sino que fue la organización quien no la puso. Así que todos le tenemos que echar algún minuto de más. Pero aparte de eso, la carrera fue perfectamente organizada. No hay duda que lo hacen con cariño los técnicos del ayuntamiento de Jerez y porque los políticos y las empresas no ven una oportunidad de relanzar este deporte en la ciudad pero hay margen, hay espacio para Hacerlo!!
No suelo mencionar a corredores, pero lo hago esta vez por la alegría de ver al Sr. Leal enseñando sus canijas y musculosas patillas, a mi buen amigo DieGo! (interesante juego de palabras del latin e inglés!) que pese a su pulmón infectado estuvo de cuerpo y mente en la carrera. Del sobrenatural Mon, por encima de muchos mortales a la hora de correr y en ser solidario. Si lo veis, dadle una camiseta técnica blanca, que volará a Burindi en unos meses.
Di parte de como mi carrocería y mi sistema motriz quedó al final y solo mi cadera me llama al orden de nuevo. Pero Puerto Real me espera, una media más agreste que la jerezana. De todas maneras, por el bien del equilibrio de medias en los meses que clima nos lo permite correrlas, espero que Jerez vuelva a ser constitucionalista y celebre su media en ese que debería ser un día grande de celebración de unión y afecto común de todos los españoles.

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