Hoy toca tierra, nos susurró Germán cuando nos sacó del zapatero con sus dedos indices en nuestros talones. Nos miramos y dijimos "espero que no sea en la Barrosa, que ahí se cae siempre". Pero no. Fuimos al siempre hospitalario Conil / El Colorado. Nos gusta mucho sabéis, porque es recto, curvo, plano y con alguna dificultad muy seria de en donde pisas. Vimos a las zapatillas de muchos asiduos. Sus dueños son corredores. Sin duda alguna. No son profesionales corredores. No son coleccionista de camisetas, ni van por la cerveza. Van para sacarnos a pasear. Para que charlemos y que demostremos que estamos en forma. Eso es lo que nos hace sentir zapatillas de corredores. Pero no nos equivoquemos. No desprecian nuestros dueños los detalles.
A lo que ibamos. Sabíamos que aquí podríamos tropezar. Nuestras antecesoras, que en paz descansen (fueron depositadas en el camión de reciclaje, con mucho pesar de Germán, pues le prestaron buen servicio y echaron sus risas en muchas medias la pasada temporada), sufrieron el batacazo en el cross La Barrosa. Él las tomó a la vuelta con cariño y las dejo en el zapatero viendo si se habían hecho daño.
Pero en ésta fue bien. Salimos veloces y la primera vuelta realmente fue espectacular. El tramo que más pasamos miedo fue en uno con muchas raices y a contraluz. El sol radiaba sobre los pinos y sus sombras y luces molestaban a los ojos algo defectuosos de mi dueño. Sabiéndo de este problemilla, acortamos los pasos y levantamos algo más esa pisada planeadora que tenemos.
La segunda vuelta fue otro cantar. Algo cansado por ese levantar de piernas, los grandes corredores le pasaron pronto. Nos felicitamos al ver a las zapatillas de Rafael y Luis Mi charlando mientras me adelantaban. Nos saludamos alegremente y nuestros cordones mostraron una sonrisa cordial. Luego, Germán tuvo oportunidad de felicitar a Rafael y buscó a Luis Mi por lo mismo.
Otras grandes zapatillas fueron Alberto, Loren (gran padre!) y muchas otras zapatillas. Un gustazo ver tantas grandes zapatillas. Las del Rubio, más que buenas.
La vuelta a casa, zumbando y a descansar. Ya en el zapatero, me puse a charlar con las de series:
- ¿qué tal ha ido?, me preguntaron.
- ¡Fantástico!, Es una pena que nos vaya él cómodo que si no podríamos alternar.
- No os preocupéis. Disfrutamos mucho con la velocidad, pero... últimamente va lentillo el de arriba.
-¿Y eso?
- Le falta ese jovencillo con rizos... ¿cómo se llama...? ¡ah, sí! ¡Diego!
- Es verdad, hoy han hablado de su próxima recuperación. ¡jajaja! ¡pronto vais a estar resoplando! ¡apretaros los cordones!.
(PD: dejadme un momento escribir. Diego, Con paciencia te veo corriendo de nuevo y tus zapas y mis zapatillas se hablarán. Aguanta y no te las pongas todavía!)
¡De qué buen cros disfrutaron tus zapas y tú mismo! A mi personalmente es el que más me gusta. Las crónicas de las zapas geniales, dales la enhorabuena de mi parte. Por mucho que cueste te haré caso, os haré caso a todos...
ResponderEliminarSomos unas machacadas pronadoras que sólo estamos cerca de vosotras en el calentamiento. Saludo de las "bambas" de "El Loba" del Guadalcacín07. Nos vemos en la próxima.
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