Es raro encontrarnos con el ordenador abierto una tarde de domingo, y con ganas de contar lo sucedido.
En la anterior crónica, pecamos de abstracto y de confusos. Que un profesor nos diga que tuvo que leernos varias veces nos hace ver que mal vamos. Corrijamos pues, en la penúltima de nuestras crónicas porque nuestro dueño empieza a mirar a sustitutas nuestras.
Este domingo fue día de cambio horario y de descanso menor. A pesar de todo, el dueño nos hizo levantada a las 8 para verlas noticias de Libia, Japón y Portugal. Después nos montamos en el coche hacia Trebujena. 14ºC marcaba el termómetro y el poniente era liviano, dejando esperanzas de que no nos ahoguemos en el Guadalquivir. Ya en Trebujena, nos encontramos con más roteños de lo habitual y nos alegramos mucho de ver a José Luis, que nos escasea por motivos laborales. Otro José Luis, Jose, Manuel, Pepe, Jesús, David, ... y portuenses muchísimos menos que hace un año, pero allí estaba Eduardo, Luis (que nos debe 5€), Antonio,...
Charlamos con muchas zapatillas, comentando sobre todo, lo sobrecogedor y épico de esta carrera. Alguna cuesta, comentan los dueños. Y escuchándolos, calentamos punteras en los repechos del pueblo.
Salimos y nos juntamos 12 zapatillas, al menos. Tinoco, qué alegría corriendo esos km con él y ese grupo tan colaborador, casi todos. De 2 hermanas había un par de zapatillas de lo más social.
Nos reimos un rato viendo 4 zapatillas de Guadalcacín haciendo series. Son gente muy grande y ese club tiene aútenticos colosos. Echamos de menos a los hermanos De Rueda. Y de Trebujena tambíen a Manuel, que hizo con mi jefe un carrerón, dicen, en el 2010. Y a Raúl que le pasó en la cuesta de llegada.
Pues llegamos al 12 en grupo, que colaboramos tirando contra el viento. A partir de ahí, se fueron nuestros compañeros de troteo. Fueron buenos kilómetros, pues fue una excelente compañía. Giramos para volver y ellos se mantenían a 500 metros. Esa parte fue divertida, pues los saludos y ánimos fue agradable.
Ya cercanos a la subida, Vimos a las zapatillas de Vejer y San Fernando disminuir de velocidad, pero el cabezota del portador no nos cambió de ritmo. Lo que hizo fue acortar la zancada. Antes, fimos alcanzado por una bala humana, que no nos hirió sino que nos empujó a subir. Y animamos al isleño y a Jose María a no desfallecer, a no pararse. Llegamos al 20 y un amable señor nos indicó que eramos el 10º. Pensamos que se había comido unos cuantos. Sabíamos que quedaban 2km de subidas y al bajar, unos niños nos gritaron el mismo numero. Y el sobre en meta también lo indicó.
Espero que esta crónica haya sido de mejor entendimiento.
Nos queda por delante Málaga, Sancti Petri, Los Toruños, ... no sabemos hasta donde llegaremos.
¡¡¡El décimo!!!!! No comment, sans commentaire, Kein Kommentar, нет комментариев, Δεν σχόλιο...
ResponderEliminarGermán,no tengo palabras. Nunca te pillaré.Eres mi ídolo. A mí todavía me cuesta correr después de la media y tú te marcas 25 más y quedas el décimo. ¡Increíble! Y luego dices que elogios desmedidos. De desmedidos nada, si acaso nos quedamos cortos. ¡Enhorabuena!
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