domingo, 11 de mayo de 2014

Los puentes de Chiclana -Madison- 27 de Abril de 2014

No son los de Madison. No creo que sea ninguna intención que una Ciudad de Chiclana unida por un rio menor quiera vivir sobre sus puentes y presumir de sus vistas de la naturaleza que la rodea o las urbanas. Porque aunque mejorada año tras año, la Ciudad de Chiclana debe presumir de personas sobre su ciudad, sobre su río o sobre sus calles. Y esta carrera no discurre por sus mejores calles pero su trazado peatonal o bicicletero, impide las molestias al conductor y a los costes de cortes de calles. Y eso puede presumir de que su ciudad se hace más y más a los pies de sus ciudadanos y visitantes y no a sus vehículos motorizados.
No. Ya nadie me pregunta por mis carreras. No esperan nada nuevo de mis zapatillas, de mis narraciones. Pero esta carrera es la primera vez que la hago y me la tengo que contar. Como todo, habrá otra que tape partes de sus recuerdos y me apoyaré en esto que te escribo para descubrir lo que viví. Y no sufrí. Ciertamente, fue trabajada, como todas. Como todo. Si no, échale un vistazo a tu otra memoria, a la que va con pantalón y camisa. A la que va la trabajo o a la que trata de los problemas en la casa, en la calle. Todo cuesta.
Y esta carrera tuvo una cuesta por partida doble. La primera se toma con prudencia y alegría en un mismo esfuerzo. No era pronunciada, ni era kilométrica. Cuestas en Chiclana las encuentras en el "Ciudad de Chiclana" o en su magnifica media maratón. La carrera torna a una bajada suave hasta la parte llana de la ciudad, serpenteando los corredores a un lado y otro del río. No cortamos ninguna calle, como dije antes sino por donde paseantes a otras horas de ese domingo lo inundarían. Sin viento en contra, el calor de la primera hora de la mañana, de este abril veraniego del 2014, se nota en las respiraciones de los corredores, más recortadas y profundas. El aire caliente de la ciudad entra en nuestros pulmones y cuesta coger su oxigeno. La vuelta, con algo de viento pero no lo suficiente para apartar el aire húmedo y caliente de nuestra piel. La cuesta del último puente, el último de la carrera y el último construido en Chiclana, nos agota las ultimas energías.

Si lo cuento lo que me pasó, en grandes rasgos, con un párrafo debe bastar para encender los recuerdos míos y de los que estuvieron conmigo. El recuerdo de mis compañeros de trabajo, que me prometieron romperme las piernas, de broma. El recuerdo de ese grupo de chiclaneros pasándome como una flecha. La memoria de seguir a los maestros Juan y Mon, tan cerca de mi, y tan lejos corriendo. El recuerdo de la entrañable charla en la salida con Juan Carlos. Y de tantos otros. Y bonito trofeo para mi recuerdo.

Si quedan recuerdos de películas que has visto y que recordarás ráfagas de imágenes como "Los Puentes de Madison", también recordarás carreras como "los Puentes de Chiclana". Y querrás bajarte en marcha para volver a verla, para volver a correrla.

1 comentario:

  1. German, tu comentario es en espíritu la esencia que todo amante de las carreras debería sentir una vez acabada la experiencia de vivir esta competición. Te felicito por tus apreciaciones sobre esta popular. Saludos

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