Pues sí. Y puede que como esto siga así lo celebre el 31. ¿Cuántos lugares
cambian su carrera San Silvestre a un día no laboral para que atraiga más
público que un 31 de diciembre, día de cena familiar o con amigos y pocas
zapatillas?
Pero este año ha sido espectacular en Chiclana. La nueva plaza de Jesús
Nazareno era un hervidero de corredores familiares y conocidos. Estábamos
apretados y daba gusto por lo que significaba.
Por fin tenía mi dorsal con mi nombre. Gracias a Dios no me pusieron el
apellido porque tienen la costumbre de alargarlo y acabarlo en
"r".
Fiel a mis costumbres, aparqué en las lejanías de la salida. Estoy en esto
en las antípodas de las costumbres de Diego, que acerca el coche tanto que casi
choca con el globo de la meta. Lo cierto es que el paseo relaja los nervios
pero pierdo tiempo de contacto con los amigos. Y es que me llevé una enorme y
grata sorpresa al verme a Diego en las cercanías de la salida. Su lesión ha
evolucionado fantásticamente y se estaba probando. Los resultados de la prueba
son excepcionales.
Pero volviendo a la salida, nos encontramos con dos problemas que no pueden
repetirse.
Primero. La salida de los corredores quedó bloqueada por un coche de la
policía local. Estaba muy cerca de la salida de los corredores y tampoco era el
vehículo apropiado para girar en las calles de Chiclana.
Segundo. Pivotes en la acera. Eso ha desaparecido en los
reacondicionamientos de todas las urbes gaditanas. Se han eliminado las aceras
y también los pivotes. Más de uno estuve a punto de comérmelos. Se, y me lo
recordarán muchos, que yo soy experto en buscar los obstáculos y hacerlos más
grandes. Pero éstos no deberían existir. No es un tema directo de la
organización pero si del ayuntamiento. ¡Vamos! Que la plaza está genial pero
esos dos detalles de Urbanismo y de Movilidad son solucionables.
El nuevo recorrido es terriblemente veloz. No había corrido yo tan rápido en
una carrera desde hace meses. Todo parecía cuesta abajo, a pesar de que todo lo
que sube baja y viceversa. Pero las sensaciones eran que todo pasaba muy
rápido. Sobre todo la primera vuelta. El público fenomenal, sin poner
inconvenientes al ser un día donde el comercio hace su agosto. Y la meta bien
situada.
Al final la entrega de trofeos se atrasó por un problema con el campeón de
mi categoría, al que no tengo el placer de conocer pero del que todos dicen que
tiene una excepcional clase. Mon fue segundo y a falta de un completo Diego y
algún que otro corredor en momentos bajos por las fechas de alegría compartida,
me coloqué en el último peldaño del triplete.
Espero que el año que viene repitamos el 31 y que esos defectillos se
arreglen.
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